Feliz no cumpleaños, abuelo

FOTO PAPA2

Hace dos días mi abuelo hubiera cumplido 97 años. Pero me he acordado hoy. Por lo que puedo recordar durante mi infancia, el Sr Aguilera vio cómo muchos de sus queridos familiares, incluido su hijo y sus nietos, confundían su cumpleaños con el día de San Antón, patrón de los animales. Y esto le solía sacar de quicio.

Para que entendáis este entuerto de fechas tendríais que haber conocido a este gran hombre que era mi abuelo. Al leerlo, vosotros pensaréis; “pues como el mío”, y probablemente tengáis razón pero, si al final de este post seguís pensando que no tengo motivos para pensar que era especial, os aliento a que me lo hagáis saber.

Mi abuelo, como tantos de los vuestros, luchó en la Guerra Civil siendo un pacifista. Con 18 años decidió alistarse voluntario del bando republicano, después de ver cómo a su hermano que era un chavalín recién reclutado, le bajaron de un furgón y lo mataron sin mediar palabra, al día siguiente de llegar. A mí, que las historias de guerra siempre me han fascinado, se cuidó de no contarme gran cosa de aquel horrible periodo. Todos los sábados por la tarde me ponía a su lado sentada en el suelo y le decía; “Abuelo, cuéntame cosas” y él me decía: “ Si no pasabaaaaa nadaaaaa, yo llevaba un fusil y cuando mandaban abrir fuego disparaba al cielo. Cariñosa, ¿te han dicho alguna vez que tienes dedos de pianista?” Cambiaba de tema. Ni un solo relato de odio o de miseria salieron de sus labios. Probablemente porque yo era una niña y los adultos de la familia ya conocían lo que él había pasado, cómo le rompieron la mandíbula con una culata, o cómo vio a su familia pasarlo mal y a algunos amigos echarle a los leones cuando menos se lo esperaba.

Al morir su padre, como tantos de nuestros abuelos, tuvo que hacerse cargo de su madre. Felipa. Así que mi abuelo, cuando conoció a mi abuela, María, le pidió que ambos se mudaran con ella ya que dejarle sola no era una opción.

Mi abuelo no había estudiado en la Universidad. Había trabajado toda su vida, de todo lo que buenamente había podido, hasta que entró a trabajar en la Telefónica, como él siempre se refería al gigante de las telecomunicaciones. Perdonad que no pueda dar detalles sobre su profesión, pero lo cierto es que solo sé que era técnico de algo y que lo sacó estudiando por su cuenta muy duro, por las noches, al salir de trabajar. Después con mucho esfuerzo fue ascendiendo y acabó teniendo un puesto del que estaba muy orgulloso y que le proporcionó una vida desahogada a toda su familia.

Todavía no os lo he comentado pero mi abuelo se llamaba Luis, Luis Pablo, para ser más exactos. Aunque todo el mundo le llamaba Aguilera, como a mi padre, y como curiosamente me pasa a mí últimamente. Me suena raro llamarle Luis porque para mí es mi abuelo. No mi abuelo Luis, sino mi abuelo. Y espero que mi madre lo entienda aunque le dé pena, ya que yo nunca conocí a mi otro abuelo porque murió siendo mi madre muy pequeña. Estoy segura de que sería un gran hombre, pero no puedo verlo como una persona real, sino como la foto color sepia que mi abuela tenía en su mesilla de noche, totalmente estropeada por el paso del tiempo.

Luis pasó casi toda su vida adulta estudiando lo que no pudo hacer en el colegio o la Universidad. Devoraba los libros y le fascinaban cosas que en su época nadie se planteaba. Estudió Esperanto, homeopatía, filosofía, meditación, e incluso, me dejó uno de los mayores tesoros que guardo de él y que tantas veces he leído: “La enseñanza de Buda”. Para un hombre español que provenía de una familia humilde, criado en el catolicismo, y nacido en 1917, os imaginaréis que esto no era muy normal.

Su amor por los animales y su firme creencia en el naturismo le hizo convertirse en vegetariano a los 33 años. Fueron tantas las veces que hablamos y trató de inculcarme el amor a los animales y a la naturaleza, que me resulta increíble que yo aún no siga sus pasos. Lo que sí consiguió es que yo me sintiera unida a ellos, que sufriera cuando les pasa algo y que procure tratarles con el mayor respeto que me sea posible. Y aquí es donde se explica el lío de las fechas de su cumpleaños. Tanto darle “Perico al torno” con los animales, que su familia no podía discernir entre su cumpleaños y el día del santo eremita.

Digan lo que digan algunas personas de mi familia sobre las causas de su muerte, estos hábitos naturales y sanos le llevaron también a su prematuro fin. Su afición a pasarse los días en su peña vegetariana tomando el sol, haciendo nudismo en invierno y bañándose en el río, aunque estuviese helado, su odio a los fármacos y a la medicina tradicional, le llevó a contraer una neumonía que significó el principio de su final, y no solo para su salud física, sino también para su salud mental. Los últimos años de su vida mi abuelo se fue apagando y se convirtió en otra persona muy lejos de la que antaño fue. Pero lo cierto es que esto lo sé por lo que le he oído a mi padre. Yo le recuerdo como siempre había sido hasta el último de sus días, vistiendo de blanco impoluto con unas Converse que iba renovando cada año, pero siempre blancas, y su olor a jabón de glicerina y a ajo crudo que comía para cualquier dolencia.

Mi abuelo no era religioso. Bueno, al menos no en la manera católica, y tampoco en la manera en la que lo son la mayoría de las personas. Nunca supe exactamente si no creía en nada o si la duda de la existencia de algo le perseguía en algún momento de flaqueza. Sin embargo vivía con una mujer profundamente católica que educó a todos sus hijos bajo esta fe y a la que nunca contradijo por gordas que fueran las incongruencias que salieran de su boca. Él mismo le enseñó a leer y escribir, ya que mi abuela se había ido a servir desde muy pequeña y no había pisado prácticamente el colegio. Amó profundamente a María con todas sus carencias. Tanto las intelectuales como las derivadas de su carácter. Y aún, a los 80 años, le oías decir que para él era la más guapa.

Puede que por todas esas cosas, el 1 de agosto de 1998 murió una parte de todos nosotros, los que le queríamos. No exagero si digo que me arrancaron una parte del alma y del corazón y se las llevaron con él. Durante años no pude mencionarle sin romper a llorar  y, ahora que pensaba que podía, me sorprende ver cómo no puedo evitarlo al escribir esto.

Pero hoy no es un día para llorar, hoy es un día para recordarle con una sonrisa y decir orgullosa que tuve el mejor abuelo del mundo, al menos para mí, y que hoy hubiera cumplido 97 años.. ¡ay no perdona abuelo! Hoy no el día 15!!!! *…. .

* Pero qué manía tenéis todos con que cumplo el 17. ¡Que no soy un burro!

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10 pensamientos en “Feliz no cumpleaños, abuelo”

  1. Dios mio!!!

    Emma eres increíble, el abuelo estaría tan orgulloso de tí…..

    Él era maravilloso y un ejemplo para todos. Somos muy afortunadas de que él sea , aunque ya no esté, nuestro abuelo.

    Estoy segura de que mi hijo amará de igual modo a papá .

    Te quiero hemana, pero que sepas que me has hecho llorar y estoy en el trabajo!!!!

    Sonia.

      1. Anita y yo sé que tu abuelo era muy especial también. No todo el mundo tiene la suerte de poder decir eso. Eso espero igual que lo está el tuyo de ti.

  2. Porque me haces esto? Entro en facebook para ver las tonterías que contamos todos y me encuentro esto que es lo mas bonito que han contado de mi padre aunque es todo cierto,pero me gusta que lo recuerdes de ese modo,,me has hecho soltar la lagrimita que hace ya tiempo que no hacia por el,Vale

  3. Prima eres increible, tienes toda la razon del mundo nunca he conocido ni conocere a nadie como el era maravilloso y siempre le recordare con ese amor que hablas de el y es cierto que el dia que se murio una parte se fue con el
    abuelo te quiero mucho donde estes.

  4. Nada le habría descrito mejor q tu ahora, ves como tienes razón a todos se nos fue una parte de nosotros al irse. Yo todavía sueño que me voy a despertar y esta aquí con nosotros. Prima me has echo llorar , como cada vez que me acuerdo de él. Aunque también me han venido recuerdos a mi memoria, sobre todo lo de los dedos de pianista;). Pero lo mas importante de todos los recuerdos es como nos hacía sentir especial a cada uno de nosotros; y todavía recuerdo lo que mas me gustaba cuando venían a casa era verlos alejarse a él y a la abuela de la mano,cuanto se quieren ;porque aunque no esté, el amor que le tiene la abuela y como habla de él, es como si estuviera aquí. Gracias prima estaría muy orgulloso de ti, como lo estoy yo de ser tu prima

  5. uffffff….. Las lagrimas salen de mis ojos y el aire entra mas despacio…. Es precioso prima y así le recuerdo yo también,un hombre maravilloso, lleno de amor y muy especial. Hay personas que dejan huella y él es una de ellas, igual que su hija que también se fue llevándose una parte muy grande de todos los que la quieríamos. Les he hablado muchas veces a mis hijos de lo especial que era mi abuelo y a ellos les encanta que les cuente historias del abuelo Luis, le quieren aunque no le hayan conocido, igual que a la abuelita María. Yo la verdad no soy creyente, pero me queda la esperanza de que si hubiera vida en otro lugar, me gustaría pensar que mi abuelo y mi madre estan juntos porque se adoraban y que cuidan de todos nosotros…. Cuando he visto la foto del abuelo me ha dado un vuelco el corazón y he pensado está aquí… joooo quiero tocarle, olerle, besarle, era tan dulce, cuando cierro los ojos siento su pelo entre mis dedos como si estuviera a mi lado…. Por desgracia la vida se ha llevado a dos seres que quería con toda mi alma, mi abuelo y mi madre, cada vez que hablo o pienso en ellos no puedo evitar que broten lagrimas de mis ojos… Pero ellos también me enseñaron a ser fuerte, a seguir adelante, a luchar y a querer a los mios. Siempre estarán en mi corazón y en mi mente. Prima me ha encantado leer lo que has escrito. Un Ole por ti guapa. Muchos besos

  6. Muchas gracias a todos por vuestros comentarios. Evidentemente somos gente afortunada por haberle conocido y porque haya sido nuestro abuelo o padre. Lo que tenemos que hacer todos es mantenerlo vivo en la mente de quienes no lo pudieron conocer para que así él siga vivo en los corazones de todos nosotros. Un beso grande

    1. Por mi parte, te garantizo que tanto el bisa Luis como la bisa Sole están vivos en el corazón de Gonzalo.

      Ya estoy deseando leer tu próximo post!!!!!!!!!!

      Un besazo hermana.

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